Divisa de Cabo Mayor
CRISTO REYES · TRAYECTORIA

Currículum profesional · Ejército de Tierra

Cristo Manuel
Reyes Díaz

Cabo Mayor · Infantería
OperativoLogísticoServicios

Más de 27 años de servicio, desde las unidades operativas de Infantería hasta el apoyo logístico y las unidades de servicios, han forjado un Cabo Mayor resolutivo, experimentado y preparado para convertir cada necesidad en una solución eficaz.

Ver trayectoria Imprimir o guardar en PDF Documentos y enlaces

Perfil profesional

Servicio, experiencia y compromiso

Una presentación clara y directa para responsables de selección, mandos y unidades.

27años de servicio profesional
4misiones internacionales
3destinos principales
2025ascenso a Cabo Mayor
12Condecoraciones2 concedidas en circunstancias especiales
Valor Reconocidoy Hecho de ArmasAfganistán · 2011

Profesional orientado al servicio, la coordinación y la resolución. Aporto más de 22 años de experiencia en Infantería, ocupando puestos como jefe de pelotón en compañías de fusiles, jefe de pelotón de la Sección de Reconocimiento y jefe de pelotón de Defensa Contracarro. Sumo conocimiento de plataformas y procedimientos militares, capacidad organizativa y una forma de trabajar basada en la lealtad, la cercanía y el cumplimiento de la misión.

Lo que me define

Mi manera de servir

Estar cuando hay que estar. Exigirme antes de exigir. Cuidar a mi gente y dejar las cosas mejor de como las encontré.

Vengo de un entorno humilde y encontré en el Ejército mucho más que una profesión: una forma de vida. Cada empleo, destino y misión me ha confirmado la misma idea: la divisa se alcanza, pero el nombre y la confianza hay que ganárselos todos los días.

PresenciaExigenciaPersonasServicio
Cristo Manuel Reyes DíazCabo Mayor de Infantería

Ascenso a Cabo Mayor · 2025

Un ascenso respaldado por resultados

Puesto final n.º 12 en el proceso de ascenso a Cabo Mayor. Un resultado sostenido por los IPEC reflejados en el Informe Personal de Evaluación (IPEV).

N.º 12Puesto final
8,360Cualidades profesionalesPuntuación absoluta
8,080Cualidades personalesPuntuación absoluta
9,250Prestigio y liderazgoPuntuación absoluta

El propósito del Cabo Mayor

Su objetivo principal es el cuidado, acompañamiento y asesoramiento del personal de tropa. Actúa como punto de referencia en materias como ACREDITA, cursos del SEPE, conciliación familiar, apoyo al pase a RED, trayectoria profesional, CRIOPER, ascensos, promoción interna y procesos de acceso a la Guardia Civil y cuerpos policiales, entre muchas otras. Su conocimiento, cercanía y visión de conjunto lo convierten en un apoyo fundamental para el mando en la toma de decisiones relacionadas con la tropa.

ACREDITACursos SEPEConciliación familiarPase a REDTrayectoria profesionalCRIOPERAscensosPromoción internaGuardia Civil y Policías

Historia de servicio

Una vida militar, paso a paso

Filtra la cronología para localizar rápidamente ascensos, destinos, misiones y reconocimientos.

1996
Inicio

Servicio militar

Incorporación como militar de reemplazo en el Acuartelamiento de Las Canteras, en Sanidad.

1999
Ingreso profesional

RI‑49 «Tenerife»

Ingreso como militar profesional en el Batallón «Albuera», 3.ª Compañía. Durante más de dos décadas ocupó puestos como jefe de pelotón en compañías de fusiles, jefe de pelotón de la Sección de Reconocimiento y jefe de pelotón de Defensa Contracarro.

2003
Ascenso

Cabo

Primer empleo de mando y consolidación de responsabilidades sobre equipos y personal.

2003
Misión internacional · OTAN

Kosovo · KFOR

Participación en la fuerza internacional de la OTAN desplegada en Kosovo.

2007
Ascenso

Cabo 1.º

Ampliación de las funciones de liderazgo, instrucción y coordinación en unidades operativas.

2009
Misión internacional · OTAN

Afganistán · ISAF

Primera participación en Afganistán, reforzando la experiencia operativa en zona de operaciones.

2011
Misión y reconocimiento · OTAN

Afganistán · ISAF · Operación Pistacho

Segunda misión en Afganistán. Citación como distinguido en Orden General por la actuación desarrollada durante la Operación Pistacho.

2017
Misión internacional · ONU

Líbano · UNIFIL · Jefe de pelotón

Una misión en la que cumplió el sueño de ejercer como jefe de pelotón en zona de operaciones. Su entrega total y compromiso fueron reconocidos con una Cruz del Mérito Militar por su actuación en circunstancias especiales.

2021
Destino

AALOG 81

Ocupó distintos puestos en el Negociado de Asuntos Generales y como auxiliar de la Compañía de Transporte. En Asuntos Generales destacó por su capacidad de adaptación y aprendizaje, asumiendo materias diversas de personal y el manejo de aplicaciones como SIPERDEF, MENSADEF y Carga de Pasaportes.

2021
Reconocimiento

Operación Balmis

Participación reconocida en el apoyo de las Fuerzas Armadas durante la emergencia sanitaria.

2024
Destino

USAC «Hoya Fría»

Funciones de coordinación de servicios, órdenes, apoyos, normativa y relación con las unidades alojadas en el acuartelamiento.

2025
Ascenso

Cabo Mayor

Culminación de una progresión profesional sostenida y asunción de mayores responsabilidades de asesoramiento y coordinación.

Preparación y reconocimiento

Formación y recompensas

Una visión completa de la preparación técnica, las habilitaciones profesionales y los méritos alcanzados durante la carrera militar.

Formación y habilitaciones

JS
Jefe de SeguridadHabilitación n.º 21.021Ministerio del Interior · Universidad Europea Miguel de Cervantes
UAS
Operador UAS · Tipo ISistemas aéreos no tripulados
RAV
Operador Raven Mini-UAVRaven RQ-11B DDL
RI
Evaluación de riesgos de incendioPlan de actuación · Gobierno de Canarias
PRL
Gestión de Prevención de Riesgos LaboralesGobierno de Canarias
CD
Competencias digitalesOfimática, plataformas y gestión digital
JPT
Jefe de Pelotón de TransporteCertificación de mando y coordinación
CT
Cargas de transporte en plataformas militaresTransporte por carretera en las Fuerzas Armadas
NAV
Jornadas de navegaciónGrupo Logístico III/61
CCC
Monitor de CCC‑INL · Nivel ICombate Cuerpo a Cuerpo e Intervención No Letal
MF1
Monitor de fútbol · Nivel IEscuela de Fútbol Tinerfeña
EF2
Entrenador de fútbol · Nivel IIEscuela Nacional de Entrenadores

Recompensas y reconocimientos

PL
Cruz de Plata a la ConstanciaConstancia en el Servicio
BR
Cruz de Bronce a la ConstanciaConstancia en el Servicio
KFOR
Medalla OTAN · KosovoOperación KFOR
ISAF
Medalla OTAN · AfganistánOperación ISAF · Numeral 2
ONU
Medalla de Naciones Unidas · LíbanoOperación UNIFIL
MH
Mención honoríficaReconocimiento por servicios destacados
VR
Valor reconocidoReconocimiento por actuación en zona de operaciones
HA
Hecho de armasAnotación y reconocimiento en la hoja de servicios
EX
Distintivo de excombatiente de las Fuerzas ArmadasReconocimiento por la participación en operaciones militares
F1
Felicitación individual · Apagón de El HierroConcedida por el JEME por su capacidad para resolver problemas y asumir responsabilidades superiores a las correspondientes a su empleo
F2
Felicitación individual · Isla de FuerteventuraConcedida por el capitán de la 3.ª Compañía por su extraordinario trabajo durante unas maniobras en la isla de Fuerteventura
F3
Felicitación individual · GT Ligero Protegido «Albuera» XXVIIConcedida por el jefe del Grupo Táctico Ligero Protegido «Albuera» XXVII

El apoyo detrás de cada decisión

Familia: impulso, equilibrio y fortaleza

Casado con Patricia, su mujer desde hace siete años, comparte con ella un hogar del que también forma parte la hija de Patricia, de 10 años.

Ante cada nuevo reto profesional —una promoción, la solicitud de una vacante en la UME o la posibilidad de ejercer como agente operativo— Patricia no solo respalda la decisión: lo anima a dar el paso. Conoce su forma de entender el servicio y sabe que la entrega total forma parte de quién es.

Cuando la dedicación se acerca a ese «primer nivel» de exigencia, deja de ser solo una forma de trabajar y se convierte en una filosofía de vida. Es entonces cuando aparece la mejor versión de Cristo.
Contenido familiar integrado únicamente en este currículum privado

Lo que existe entre las líneas del currículum

Respuesta a la pregunta de la entrevista

Mi Comandante:

Antes de nada, disculpe que me extienda un poco. La respuesta me ha salido más larga de lo que pretendía, pero después de darle muchas vueltas creo sinceramente que merece la pena explicarla bien.

Durante la entrevista me hizo una pregunta que en aquel momento no supe contestar:

«¿Hay algo más que no salga en el currículum y quieras aportar?»

Reconozco que me cogió fuera de juego.

Había preparado la entrevista pensando que hablaríamos de mis capacidades profesionales: ofimática, MENSADEF, SIPERDEF, carga de datos, Pasaporte, normativa y, especialmente, de mi experiencia en el apoyo y acompañamiento al personal de tropa.

Llevaba respuestas preparadas para muchas cosas, pero no para aquella pregunta.

Y llevo pensando en ella desde que salí de su despacho.

Por eso no quería dejar pasar la oportunidad de contestársela ahora, desde la serenidad de mi oficina y con los nervios de aquel momento ya pasados. Me he ayudado de la inteligencia artificial para ordenar las palabras, porque expresarme por escrito no siempre me resulta fácil. Pero lo que sigue, mi Comandante, no lo puede inventar ninguna inteligencia artificial, porque es simplemente mi vida.

¿Qué no sale en mi currículum?

No sale aquel chico que en 1996 juró Bandera como soldado de reemplazo y tuvo probablemente una de las mayores suertes de su vida: enamorarse de esta profesión.

Tampoco sale que aquel joven procedía de un entorno humilde, de Los Gladiolos, con pocos estudios y pocas facilidades, y que tuvo que ir buscando y abriendo su camino poco a poco.

En 1999 conseguí entrar como militar profesional. Desde entonces prácticamente todo ha consistido en lo mismo: trabajar, aprender, equivocarme, levantarme y tratar de superarme.

Y existe una parte especialmente importante de mi vida militar que ningún currículum puede explicar únicamente con fechas:

Más de 22 largos años de mi vida profesional en compañías de fusiles.

Veintidós años que se escriben rápido, pero que contienen buena parte de mi vida.

Años de instrucción, campo, ejercicios, maniobras, preparación física, tiro y de repetir una y otra vez hasta conseguir hacerlo mejor.

Durante aquellos años aprendí algo que todavía hoy forma parte de mi manera de entender esta profesión: nadie te regalaba estar entre los elegidos.

Cuando aparecía la posibilidad de una misión querías estar preparado. Querías dar el nivel. Querías que tus mandos supieran que podían contar contigo.

Había que ganarse el puesto.

Nos preparábamos para ser elegidos y, si finalmente lo éramos, para demostrar que aquella confianza estaba bien depositada.

Por eso cuando en un currículum aparecen palabras como Kosovo, Afganistán o Líbano, únicamente se ve el resultado.

No aparecen todos los años que hubo detrás.

Los kilómetros, el campo, el frío, el calor, el cansancio, las maniobras, los ejercicios y las innumerables horas de instrucción.

Los compañeros que te ayudaron cuando tú no podías más y las veces que tú tuviste que tirar de ellos.

Los mandos que te exigieron y que, con los años, comprendes que contribuyeron a hacerte mejor militar.

Entrenábamos para estar preparados. Nos preparábamos para ser elegidos. Y queríamos ser elegidos para hacer aquello para lo que habíamos decidido ser soldados.

Después llegaron las misiones.

Para aquel muchacho de Los Gladiolos eran lugares que parecían pertenecer a otro mundo y terminé sirviendo allí con el uniforme de España.

Más adelante llegó otro de los mayores honores de mi carrera: tener la responsabilidad de mi propio pelotón.

Entonces comprendí que ya no se trataba únicamente de estar yo preparado.

Tenía que conseguir que ellos estuvieran preparados.

Aquellos soldados estaban bajo mi responsabilidad. Había que instruirlos, exigirles, conocerlos y cuidarlos. Prepararlos para cumplir la misión y, sobre todo, procurar que regresaran a casa.

Porque eso tampoco aparece en un currículum: las personas.

No aparecen los amigos que esta profesión me ha dado, los subordinados que terminaron enseñándome a mí, los mandos de los que aprendí ni aquellos compañeros que perdimos y que, aunque pasen los años, continúan formando parte de nosotros.

Tampoco aparecen las ausencias, los cumpleaños perdidos, los meses lejos de casa, las relaciones que sufrieron o parte de nuestra juventud que dejamos por el camino.

Pero junto a todo aquello hubo algo muchísimo mayor: orgullo de pertenencia, compañerismo, responsabilidad y servicio.

Y esos más de 22 años también me dejaron algo que para mí tiene un valor especial:

Un nombre.

Durante mucho tiempo trabajé para que cuando alguien escuchara «el Cabo 1.º Reyes» no estuviera escuchando simplemente un empleo y un apellido.

Quería que detrás de ese nombre se reconociera a alguien en quien se podía confiar. Al que estaba cuando había que estar. Al que podía equivocarse, pero volvía a intentarlo. Al que exigía a sus soldados porque primero se exigía a sí mismo. Al que procuraba cuidar a su gente y responder ante sus mandos.

No sé hasta dónde lo conseguí. Eso corresponde valorarlo a quienes han servido conmigo.

Pero sí sé cuánto trabajé para intentarlo.

Porque en el Ejército un nombre no se construye en un día ni lo concede una divisa. Se construye durante años, servicio tras servicio, ejercicio tras ejercicio, misión tras misión y, fundamentalmente, con las personas que comparten contigo el camino.

Después de muchos años llegó algo que aquel soldado de reemplazo de 1996 difícilmente habría imaginado: alcanzar el empleo de Cabo Mayor.

Y además hacerlo con el número 12 de mi promoción a nivel nacional.

No voy a ocultarle que me siento enormemente orgulloso.

No porque considere que una divisa me haga más que nadie, sino porque sé perfectamente de dónde salí y todo lo que hubo que recorrer para llegar hasta ella.

Fue mirar hacia atrás y encontrar al soldado de reemplazo, al soldado profesional, al Cabo, al Cabo 1.º, al jefe de pelotón, al que se preparaba para las misiones, al que se marchaba y al que regresaba.

Durante muchos años intenté construir con trabajo y hechos el nombre de «Cabo 1.º Reyes».

Hoy tengo otro empleo.

Pero mi aspiración sigue siendo exactamente la misma:

Que «el Cabo Mayor Reyes» no sea simplemente un Cabo Mayor.

Que cuando algún día alguien pronuncie ese nombre recuerde al militar que estuvo, trabajó, cumplió, cuidó de los suyos y trató de dejar las cosas un poco mejor de como las encontró.

Porque los empleos se alcanzan.

El nombre hay que ganárselo todos los días.

Y hay algo de aquel soldado de 1996 que, casi treinta años después, todavía no he perdido: las ganas de seguir siendo útil, de seguir aprendiendo y de seguir buscando lugares donde todavía se me pueda exigir más.

Probablemente por eso solicité la UME.

Quizá, mi Comandante, esto era lo que tenía que haberle contestado cuando me hizo aquella pregunta.

No había otro curso que añadir, otra aplicación informática que mencionar ni otro mérito que enseñar.

Había que contar lo que existe entre las líneas de ese currículum.

Los más de 22 años en compañías de fusiles.

Los años de preparación que no aparecen.

Las veces que luché por estar preparado.

Las veces que conseguí ser elegido.

Las personas con las que compartí el camino.

Y las ganas, que todavía permanecen intactas, de seguir sirviendo.

No le envío estas palabras para modificar ninguna valoración ni para influir en la decisión que corresponda adoptar. Sea cual sea, la respetaré.

Se las envío por algo mucho más sencillo:

Porque me hizo una muy buena pregunta y yo no supe contestársela.

Necesitaba hacerlo ahora para quedarme tranquilo conmigo mismo.

Si lo considera oportuno, no tengo inconveniente en que estas palabras sean compartidas con quienes participaron en el proceso de entrevista.

Ahora sí puedo responderle:

Esto, mi Comandante, es lo que no salía en mi currículum.

Gracias por haberme hecho la pregunta.

A sus órdenes, mi Comandante.

Cabo Mayor Cristo Manuel Reyes Díaz
Guardar currículum en PDF